Cada caso exige coordinación y puntualidad. El proceso tiene tres fases:
Antes del lanzamiento: confirmamos con antelación los detalles del procedimiento, evaluamos el tipo de cerradura y presentamos un presupuesto transparente. También explicamos qué ocurre si el lanzamiento se suspende o se aplaza, para que no queden dudas.
El día señalado: el equipo acude con puntualidad y realiza la apertura de la forma más limpia y segura posible, minimizando cualquier daño innecesario. A continuación se sustituye la cerradura o el bombín, se verifica que funcione correctamente y se entrega la factura para mantener la máxima claridad.
Al finalizar: entregamos las llaves a las personas designadas y ofrecemos recomendaciones para reforzar la seguridad del inmueble frente a futuras ocupaciones.