El bumping consiste en introducir una llave manipulada en el cilindro y golpearla suavemente hasta alinear los pines, logrando abrir la cerradura en segundos y sin dejar apenas rastro. Es un método silencioso y muy extendido.
Un bombillo antibumping está diseñado específicamente para bloquear este tipo de ataque mediante muelles reforzados de distinta dureza y una distribución irregular de los pines. Según el modelo, también pueden proteger frente a:
- Ganzuado: manipulación interna de los pines mediante ganzúas.
- Taladro: perforación del cilindro con broca para destruir los pines y desbloquear el giro.
- Impressioning: duplicado de llave mediante la marcación de las huellas de los pines — altamente silencioso y difícil de detectar.
- Rotura o extracción: sujeción del bombín con una mordaza para partirlo o arrancarlo de la puerta.